El “Infinita”, como se le conoce popularmente, se celebra este año en el Palacio de los Deportes (¡!) el 5 de julio, y la entrada cuesta 35 eurazos sin consumición. Una vez allí (no esperéis espectáculos ni nada, solo chunda, chunda, chunda), las copas, a precios "populares", corren por cuenta de un público que está en su derecho a divertirse, pero que no tiene ni idea de por qué está ahí ni se plantea el sablazo al que es sometido. “Es el Orgullo Gay”, no hay más explicación. Y en todo este batiburrillo, aprovechándose de la entidad de gays y lesbianas (ofreciendo la equivocada, claro), y tras la vida que muchos perdieron por motivos de orientación sexual, el negocio es lo que ha primado. Y los prototipos persisten, dejando otra vez de lado que la mayor parte de los homosexuales no son musculocas, leaders, camioneras... Yo no voy a Rock in Río, pero ni mucho menos asistiré a este circo donde ninguna cartera ni tarjeta de crédito quedará a salvo. Lo mejor de todo es que diversas entidades organizan actos culturales a los que no va nadie para tratar de hacer ver que todo este meollo todavía contiene algún "significado pedagógico". Abstenerse, por último, de ir a la ratonera en que se convierte el barrio de Chueca en estos días. Además, con 35 euros podéis hacer una estupenda minifiesta en casa, sin colas interminables, porteros violentos, patosos a mansalva, garrafón, música tostón… Por cierto, eso de que el gay gana mucho dinero es otra mentira más, pero si así lo quieren sostener los medios del sector, allá ellos.
martes, 10 de junio de 2008
INFINITAMENTE PESADOS
El “Infinita”, como se le conoce popularmente, se celebra este año en el Palacio de los Deportes (¡!) el 5 de julio, y la entrada cuesta 35 eurazos sin consumición. Una vez allí (no esperéis espectáculos ni nada, solo chunda, chunda, chunda), las copas, a precios "populares", corren por cuenta de un público que está en su derecho a divertirse, pero que no tiene ni idea de por qué está ahí ni se plantea el sablazo al que es sometido. “Es el Orgullo Gay”, no hay más explicación. Y en todo este batiburrillo, aprovechándose de la entidad de gays y lesbianas (ofreciendo la equivocada, claro), y tras la vida que muchos perdieron por motivos de orientación sexual, el negocio es lo que ha primado. Y los prototipos persisten, dejando otra vez de lado que la mayor parte de los homosexuales no son musculocas, leaders, camioneras... Yo no voy a Rock in Río, pero ni mucho menos asistiré a este circo donde ninguna cartera ni tarjeta de crédito quedará a salvo. Lo mejor de todo es que diversas entidades organizan actos culturales a los que no va nadie para tratar de hacer ver que todo este meollo todavía contiene algún "significado pedagógico". Abstenerse, por último, de ir a la ratonera en que se convierte el barrio de Chueca en estos días. Además, con 35 euros podéis hacer una estupenda minifiesta en casa, sin colas interminables, porteros violentos, patosos a mansalva, garrafón, música tostón… Por cierto, eso de que el gay gana mucho dinero es otra mentira más, pero si así lo quieren sostener los medios del sector, allá ellos.
Publicado por
gaspashá gorkovskaya
a las
16:41
Etiquetas: Chueca, Infinitamente Gay, Orgullo Gay, palacio de los deportes, REVISTAS, Stonewall, Zero
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5 comentarios:
Excelente e interesante post querida Gaspashá. Este tipo de acontecimientos hace que uno sienta el orgullo de ser hetero. Me parece que los gays ya han conseguido igualdad como para salir de ese gueto en el que muchos se empeñan en vivir. Sin ser homófobo (creo) a mí todo esto ya me estomaga y si mis amigos gays me quieren ver tendrá que ser fuera de Chueca y desde luego fuera de cualquier cosa relacionada con el orgullo
Uahhhhhhhh que pereza me da todo el tema... quien quiera ser gay que lo sea, y quine quiera parecer homofobo, que lo sea también. Libertad de expresion y sexualidad ante todo y sobre todo, quien quiera y desee disfutar de estas fiestas , que lo haga, y quien no le apetezca, que no lo haga, yo tampoco celebro el dia de la familia y nadie me obliga...
Uf, pero de qué gays me estáis hablando? Me suenan a extraterrestres.
Supongo que a estas alturas ya somos capaces de diferenciar no?
Esto ya empieza a oler un poco.
Por eso he escrito esto, porque ya aburre, solo denuncio la caradura de los empresarios, y como se ha desvirtuado lo que comenzó como una reivindicación social; el que quiera ir a estas fiestas, que vaya. Un saludo.
Estoy de acuerdo con el post, pero no con algunas opiniones vertidas. Desgraciadamente si existen guettos todavía no es solo por gusto, que a muchos si que les gusta encerrarse en si mismos y en su colectivo, si no por la discriminación latente existente en gran parte de la sociedad. Las agresiones, insultos y demas, estan a la orden del día en este pais nuetro tan tolerante y avanzado.Eso sí, esa freak parade que es el orgullo, no ayuda a superar los prejuicios, eso es seguro. Besos
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