viernes, 11 de julio de 2008

CARLA BRUNI. COMME SI DE RIEN N'ÉTAIT. LA CHANSON ESTÁ DE ENHORABUENA

El tercer álbum de la cantante y compositora Carla Bruni ha salido al mercado hoy en Francia y podemos decir que la chanson está de enhorabuena.
Con su trabajo de debut, el fantástico, Quelqu'un m'a dit la que fuera top model en los noventa demostró que haber nacido en una familia de músicos le había servido para algo pero puso el listón demasiado alto para su siguiente proyecto: No promises, álbum de versiones musicales de poemas que, pese a no ser un mal disco, no consiguió ni de lejos el éxito del primero.
Contra todo pronóstico, y ante la expectación de todos aquellos que no sabían de su existencia antes de convertirse en Primera Dama de Francia, Bruni ha decidido publicar un nuevo trabajo: Comme si de rien n’était (título homónimo de la fotografía que ilustra la portada del disco, realizada por su hermano Virgilio fallecido en 2006).
Este nuevo trabajo, continuista con respecto a Quelqu'un m'a dit, viene a demostrar que aquel éxito no fue fruto de la casualidad sino del talento.
Producido por Dominique Blanc-Francard, Bob Sinclar, el álbum se abre con Ma jeuneusse (mi juventud) en el que confiesa su miedo al paso del tiempo y a perder esa espectacular belleza que eclipsa a su marido en cada acto social al que le acompaña. (Nunca ha tenido pudor en hablar de su miedo a envejecer ya en Ma dernière minute


cantaba Cuando sea tan vieja que ya no me guste a mi misma). Una de las mejores canciones es Tu est ma came (eres mi droga) pero sin duda el tema más inspirado es L’ amoreause (La enamorada) en la que el genio francés Benjamin Biolay pone sus sello haciéndole los arreglos (de hecho el arranque recuerda tremendamente a Moi Rien de su banda sonora de Clara et moi).
Completan el disco, entre otros temas, Notre grand amour est mort, La posibilité d’ une île en la que vuelve a hacer gala de su pasión por la poesía adaptando un texto de Michel Houelebecq, Salut Marin, dedicada a su hermano, You belong to me ( tema de de Pee Wee King que popularizó Bod Dylan), una versión del clásico italiano Il vecchio e il bambino y Déranger les pierres (con letra de Bruni y música de Julien Clerc).
Para decepción de muchos la mayoría de los temas estaban escritos antes de que Carla conociese a Sarkozy así que el presidente Francés no es el protagonista de los textos.
Por si la belleza y el talento no fueran suficientes para hacer que una buena parte de la población la deteste, Bruni ha decidido que los beneficios del disco sean para la Fundación de la Francia para que se destine a obras benéficas.

Al margen de su vida personal y social es incontestable que estamos ante un buen disco (a pesar de algunos momentos tediosos) que hace presagiar un futuro prometedor de Carla Bruni como compositora e intérprete. Su mejor momento está aún por llegar, pero llegará.
Podéis escuchar algunos de sus temas en su página web.

3 comentarios:

gaspashá gorkovskaya dijo...

Qué gustazo leerte de nuevo querido Monsieur August. Para mí la música de Carla Bruni es como estar tomándote un café al lado de Notre Dame o en el Sagrado corazón; los franceses venden muy bien su país, tanto en música como en cine. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Y es un verdadero agrado escuchar a una italiana cantando en francés, es mucho más suave y digestivo.

gatchan82 dijo...

el primer disco lo escuché muchísimo. con el segundo no pasé de la mitad, pero de este tercero tenía ganas.
me da igual q esté casada con sarkozy...