martes, 18 de diciembre de 2007

CHRISSIE HYNDE AFINA SU FENDER TELECASTER

Nunca me he vuelto majareta con ningún artista hasta el punto de colgar un póster con su imagen en la pared (conozco a alguna por ahí que, a sus más de 30 años, todavía tiene empapelada la pared de su habitación con fotografías de Eros Ramazzotti…). Lo que me interesa es la música sin más, y si valoro algo a nivel personal, es la autenticidad por encima de todas las cosas. Y ahí está la descomunal Chrissie Hynde (Akron, Ohio, 1951), la imagen más potente de la new wave británica de finales de los 70. Una de las mujeres más respetadas dentro del mundo del rock y, bajo mi punto de vista, la que más ha influenciado en la actitud de muchas artistas surgidas posteriormente. En estos momentos, está preparando con su grupo, Pretenders, un nuevo álbum de estudio tras su última incursión con “Loose screw” (2003).

En los años 70, tras la gran resaca de la década anterior, que tantas víctimas dejó en el camino (Janis Joplin, Jimmy Hendrix, Jim Morrison…), una joven yanqui de metro setenta y tantos llamada Chrissie llegaba a Londres con la firme idea de montar una banda de rock and roll; tarea nada fácil teniendo en cuenta que se introducía en un mundo totalmente dominado por los hombres (la Joplin, entre colocón y colocón, tuvo que partirse la cara con más de uno por eso mismo). Tras muchas aventuras en la capital de sus sueños, empleos en un sex shop y en una revista musical (la mítica New Musical Express), juergas nocturnas (noviazgo con Sid Vicious), alcohol y drogas, la cabezota y contestataria Hynde formó The Pretenders junto a tres británicos llamados Martin Chambers (batería), James Honeyman-Scott (guitarra) y Pete Farndon (bajo).

Tras dos álbumes fantásticos (Pretenders y Pretenders II), Honeyman-Scott murió por una sobredosis bestial. Un año más tarde, Farndon, a quien Chrissie echó del grupo por sus continuos problemas con las drogas, fue encontrado muerto en una bañera (también a consecuencia de un tremendo subidón). Hynde, muy constante a pesar de todo, reagrupó la banda junto a Chambers con dos nuevos guitarristas, dando a luz su tercer disco, el genial “Learning to crawl” (1983). La década de los 80 fue intensa para Chrissie Hynde: tuvo dos hijas, una con Ray Davis y otra con Jim Kerr (líder de Simple Minds) con quien estuvo casada unos años, se cabreó con Chambers y anduvo como única imagen de Pretenders junto a meros músicos de estudio en su cuarto y quinto disco (“Get close” y “Packed!”) y empezó a ser muy conocida por su lucha contra el maltrato de los animales formando parte de la organización PETA (de la que también es socio su amigo Paul McCartney).

Durante los 90, Chrissie volvió a trabajar con Martin Chambers y Pretenders encontraron estabilidad en los guitarristas Adam Seymour y Andy Hobson, con los que han sacado los discos posteriores, “Last of the independents”, “¡Viva el amor!” y “Loose screw” (próximamente, publicaremos retrospectiva para ahondar más en el trabajo de la banda). En 2005, el grupo de Hynde fue introducido en el Salón de la Fama del Rock and Roll, donde la condición para ser homenajeado es haber grabado el primer trabajo musical hace 25 años o más (el año que viene le toca a la reina del playback, Madonna; por decir esto soy persona non grata en muchos círculos sociales).

Entretanto, una cincuentona Chrissie continúa incombustible con el mismo look con el que se hizo famosa, montando pifostios frente a los Kentucky’s por lo mal que tratan a los pobres pollos, casándose con el artista Lucho Brieva (mil años menor que ella) para luego divorciarse de él… Pegada a su guitarra Fender Telecaster, a Hynde le gusta una fiesta más que a Winona Ryder robar en un gran almacén. Su gran amiga Annie Lennox reconoce que ella y muchas mujeres tuvieron el impulso de tirar para delante gracias a la autora de grandes temas como “Brass in pocket”, “Back on the chaing gang” o “I’ll stand by you”; y todo porque Chrissie no le pidió permiso a nadie para perseguir un sueño muy simple: liderar una banda de rock and roll que terminó llamándose Pretenders.

3 comentarios:

truman von harket dijo...

Querida Gaspashá, pensaba que esta chica ya estaria en su granja criando pollos. Desde los 90 la perdí la pista, desde que hizo "Human", que es una canción que está en mi iPod. La vida es una caja de sorpresas..

Por otro lado no estoy de acuerdo en esa filosofia tuya de valorar la autenticidad por encima de todo. Por qué, que es autentico y qué no? Por qué es mas autentica Hynde que Madonna? Solo porque es una rockera-guitarrera? Creo que la autenticidad, la naturalidad y la sinceridad estan sobrevalorados. Yo prefiero, sobre todo en la musica pero un poco tambien en la vida, que me embauquen, que me cuenten mentiras, cuanto más bonitas y enrevesadas mucho mejor.

lulú dijo...

Muy bueno el repaso a uno de mis grupos favoritos desde los ochenta. Seguramente que su próximo disco será tan bueno como el resto de su carrera.Enhorabuena por vuestro blog.

gaspashá gorkovskaya dijo...

Querido/Darogoi Truman,
eso de la autenticidad es algo que cada uno interpreta a su manera. El día que piense que yo siento cátedra en algunos asuntos, prométeme que me vas a dar un buen par de guantazos para que se me quite la tontería.
Evidentemente, serían argumentos muy vacíos pensar que Chrissie es más auténtica que Madonna solo porque canta mejor y toca la guitarra. Hay más cosas, y todas entrarían en un fantástico "Versus" escrito entre tú y yo, jeje.
Por otra parte, creo que autenticidad, naturalidad y sinceridad están altamente infravaloradas. Y si no, mira lo que han hecho las religiones, entre otras mil cosas y seres de plástico y cartón piedra.
Si te gusta que te embauquen, te cuenten mentiras y demás, te hago ya mismo otra habitación en mi casa de S.P. y te vienes a Rusia, jeje (a mi no me gusta, motivo añadido para que hagamos juntos un segundo volumen de "Versus", jeje).
Siempre, siempre, desde el gran respeto y la profunda admiración.