jueves, 2 de octubre de 2008

R.E.M.: GRAN CONCIERTO Y VUELTA "TO THE FUCKING UNITED STATES"

Qué levanten la mano los que hayan nacido antes de 1975”, preguntó Michael Stipe en un momento determinado a los que estábamos congregados ayer en la madrileña plaza de toros para asistir al último concierto en España de R.E.M. Casi todo el mundo alzó los brazos. Podéis haceros una idea de la media de edad de los seguidores de una de las mejores bandas de la historia. He leído por ahí que empezaron el recital un poco flojos, pero estoy en desacuerdo totalmente (muchos no saben que hay vida alrededor del “Out of time”, y aún así son críticos musicales de alta especialización). La actuación -precedida por los teloneros We are scientists- fue progresiva, comenzando con un tema de su último trabajo –que a mí me gusta y se crece en directo- “Accelerate”, “Living well is the best revenge”. Entre medias, sonaron trallazos como “Drive”, de su perfecto disco “Automatic for the people” y “What’s the frecuency, Kenneth?”, del turbador y sucio “Monster”.
Quitándonos el mal sabor de boca que dejó el festival BBK de Bilbao, donde la lluvia nos impidió disfrutar de R.E.M., la banda norteamericana demostró que para hacer un buen directo no hacen falta decenas de camiones para llevar decorados, ni bailecitos o cirugías estéticas vocales: basta la magnitud que desprende Stipe, directamente llegada de una timidez que preside su vida fuera del escenario. Hipnotizaron con clásicos como “The one I love”, e incluso al final, con otro gran tema de esa obra maestra que es “Document”, “It’s the end of the World as we know it (and I feel fine)”. Hacía varias giras que no la tocaban y levantó a la gente de las duras gradas de piedra del recinto.
Evidentemente, no podía faltar la machacada “Losing my religión”. Sin duda es un gran tema pero no entiendo porque levanta tanta pasión en detrimento de otras grandes canciones que tiene R.E.M. en su dilatada y magnífica carrera musical, a pesar de algún tropezón llamado “Around the sun”. Sorprendieron a los que seguimos su trayectoria interpretando tres bonitas piezas del precioso álbum “Reveal”: la estupenda “I’ve been high” y “She just wants to be”, así como la siempre bienvenida “Imitation of life”. No faltó la impactante “Orange crush”, de ese otro disco redondo que es “Green”. Stipe fue ganando en euforia y energía, a menos de dos años para cumplir el medio siglo, cantando algunas canciones encima de las primeras filas. Incluso al final se marcó una cover de The Stooges, “I wanna be your dog”, sin tener nada que envidiar de las contorsiones de Iggy Pop. En plena forma, “Supernatural, superserious”, maduretes y canallas, profesionales hasta la médula y eludiendo el peligro que tiene un recinto sin techo a nivel de sonido, R.E.M. firmó un directo de 20 estrellas.
Tan solo hubo un error, y de vergüenza ajena: Michael dedicó unas palabras a Miguel Bosé, que apareció momentos antes del concierto y se dirigió a la zona de los técnicos de sonido comiendo pipas sin parar y con ese áurea deshonesta de gran artista… de pacotilla. Me he enterado hace poco que Stipe participa en el disco del cantante español, “Papito”, y no doy crédito. Por lo demás, el trío completado por Peter Buck y Mike Mills, volverán en breve, en palabras del propio Michael “to the fucking United States”. Esta frase levantó más aplausos que “Losing my religión”.

4 comentarios:

truman von harket dijo...

Gracias por esta estupenda crónica Gaspashá. Te envidio por poder estar allí y tengo la sensación que no está en mi destino verles en directo...

Coincido con el tema Losing my religion, a mi me da sopor de tan manida que está, cuanquier tema de Up o Automatic (bueno muchos de ellos) me parecen mejores. Pase lo que pase, u aunque la cagen ultimamnete,REM son una maravilla de grupo, tal vez el mejor de los últimos 25 años.

MALENA dijo...

Gaspashá.. te quedarías sin levantar la mano, no? con tus 25 añicos... pobreeee.
Gracias por el "report", es magnífico.. me das una envidia tremenda!

gaspashá gorkovskaya dijo...

Espero los podáis ver algún día porque merece la pena. Un abrazo

Anónimo dijo...

Fue un conceirto estupendo. No es cierto que empezasen fríos ni nada así. Simplemente tocaron en la primera parte del concierto canciones preciosas, muchas antiguas, que la parroquia no conocía (a excepción de esa maravilla pop que es The One i Love). Al final del concierto, con Bad Day, Imitation of life y Orange Crush, la gente ya se desató. El bis, lo esperado. Supernatural, Supersirious, Losing my Religion, Its the end.. Man on the Moon y la sorpresita de los Stooges.
Perfecto. Y muy recomendable.

JC