miércoles, 20 de agosto de 2008

OLA FESTIVAL: SOBERBIOS GOLDFRAPP

Eran las 9 en punto de la tarde, y corriendo desde el escenario grande, en donde MGMT estaban tocando todavía, cuando Alison Goldfrapp, descalza, con un vestido blanco y capa fosforita de color rosa simulando alas de pájaro, junto al resto de los músicos (todos de blanco riguroso) comenzaba su actuación de la mejor manera posible, con un “Utopia” sacado de su primer y laureado disco “Felt mountain” dejando muy claro que si se puede empezar un concierto con un temazo como este, es que tienen muchas otras grandes canciones que ofrecer. Y vaya si lo hicieron, encadenando hit tras hit en un concierto redondo, con un sonido magistral (por desgracia, el único concierto que sonó realmente bien, ya que en el resto de actuaciones, el volumen estaba demasiado bajo para apreciar numerosos matices, por no hablar de lo desastroso de la carpa).

Muchos son los fans que se han sentido decepcionados con el giro musical de “Seventh tree” respecto a sus dos anteriores albumes, pero escuchar temas en directo como “Caravan girl”, “Happiness” y especialmente la enorme “Little bird”, con esos visuales tan psicodélicos y sorprendentes y ese final alargado hasta la extenuación, no desmerecen para nada respecto a sus anteriores trabajos. Mención aparte merece la preciosa “A&E”, que consiguió ponerme los pelos de punta ante una Alison cantando mejor que nunca.

Si bien el comienzo del concierto fue la parte más calmada y autocomplaciente en la que Alison mostró su potencial (gorgoritos incluidos en las dos canciones innecesarias del setlist, “U never know”, y “Lovely 2 c u”), a medida que el sol se iba poniendo (gran momento ese de presenciar una puesta de sol mientras disfrutas de una actuación así) iban despachando sus temas más potentes, entre los que no faltaron “Oh la la” y “Number 1” (¿Por qué no tocaron “Ride a white horse?) , para acabar con el público desatado con unas versiones realmente brutales de “Train” y “Strict machine”.

Sin duda, después de reconciliarnos con Björk, el segundo gran momento de un festival que se ha caracterizado por una afluencia muy masiva para el recinto que era, y en el que el sonido de casi todos sus escenarios ha dejado bastante que desear. (Eso sí, lo de tener el mar a un paso es algo impagable, aunque con lo apretado de los horarios fue difícil de disfrutar)

2 comentarios:

el rey pescador dijo...

Yo creo que el de Goldfrapp fue el mejor concierto del festival, por sonido, repertorio, actitud en el escenario, visuales, y por la hora, pasando de la tarde a la noche durante su actuación. Nadie vio a Junior boys?

gaspashá gorkovskaya dijo...

Fantástica crónica, yo para variar no he escuchado casi nada de Goldfrapp, pero con tu análisis me dan ganas de investigar su música.