sábado, 14 de marzo de 2009

U2 SALEN (UN POCO) A FLOTE CON "NO LINE ON THE HORIZON"

U2 son “Achtung baby”. Para mi no son ni el rock de “The Joshua tree” o de “The unforgettable fire” ni los experimentos para satisfacción de la modernidad que fueron “Zooropa” y “Pop”... Si no fuera por “Achtung baby” y sus estribillos arrolladores no me hubiera molestado en hablar siquiera de ellos. Serían un grupo carente de interés a pesar de reconocerles temazos varios –“With or without you”, “Stay”, “I still haven`t found what...”, “New year’s day”...- Sin embargo su espectacular reinvención de 1991 me ha hecho seguirles con cierto interés a pesar de que reconozco que escucharles en pleno 2009 es un acto de anacronismo comparable a comprarse un discman.

"No line on the horizon" es el primer disco de U2 desde la publicación en 2004 de "How to dismantle an atomic bomb" y es un trabajo que marca un punto y aparte con respecto a sus últimos discos que les habían llevado a un callejón sin salida artísticamente hablando. El tema que da nombre al disco y lo abre pone de manifiesto los problemas de voz que tiene Bono (si en estudio no llega a las notas y su voz suena rota en el mal sentido, no quiero ni imaginarme como será en directo, si es que se atreve a cantar en directo, claro) y aun así es un tema muy interesante, lleno de matices y cambios de ritmo. “Magnificent” comienza majestuosa hasta que , otra vez, Bono abre la boca....lo cierto es que me recuerda a los temas más stadium rock de Coldplay, especialmente su guitarra, ¿o era al revés y son Coldplay los que nos recuerdan a U2?..."Moment of surrender” es un mamotreto de más de siete minutos que tendría más sentido como cierre. “Unknow caller” un buen medio tiempo que no mata pero se disfruta. “Get on your boots” es el single más atípico de su carrera si excluimos “Numb”, un tema enrevesado y sin luz por ningún lado para que las radiofórmula se lancen a por el. Tiene poco arreglo. “Stand up comedy” y "I'll go crazy if I don't go crazy tonight" en cambio son dos de los temas más comerciales del disco, con un estribillo claro (y facilón) y una producción limpia, una apuesta segura como singles en camino. Los últimos cortes del disco la cosa mejora: “FEZ-Being born es de lo mejor que han grabado desde "Achtung baby", épica y hermosa, un tema que nos retrotrae a los mejores tiempos del grupo, finales de los 80, comienzos de los 90. La sencillez de las baladas “Cedars of Lebanon y “White as snow” es bienvenida a estas alturas en un grupo de rock de estadio. ¿La entenderán los fans de “Vertigo”? Y acabando el repaso el medio tiempo “Breathe”, que posee tensión dramática y una buena melodía y esa guitarra de The Edge que parece llegar desde el espacio exterior.

Tal vez los que esperen otro “Achtung baby” salgan decepcionados, pero si tomamos como referencia temas recientes del grupo, con “Vertigo”, “Beautiful day” y “Elevation” a la cabeza “No line on the horizon” es un disco lleno de sutilezas, de temas que no caen en los caminos trillados ni en una comercialidad vacua, un disco de raíces eminentemente rock que busca nuevas direcciones y escapar de los estribillos de encefalograma plano. No hay aquí nada memorable ni apasionante, pero tampoco produce repulsa. Y es que este disco prometía ser infame en base a aquellos precedentes y a la tendencia aparentemente imparable de una banda que ha ido autodestruyendo su prestigio con los años hasta convertirse en una parodia de si misma. “No line on the horizon” es su tentativa de asomar el cuello por encima del fango y reclamar su trono como gran banda de rock. Obviamente es muy tarde, pero tal vez por eso, por ser los únicos en no darse cuenta de que ya no es posible borrar sus pisadas, este disco resulta incluso encantador en la inocencia de sus buenas intenciones, es decir un grupo echado a perder que intenta redimirse torpemente, de forma inútil por momentos, pero con eficacia en otros a lo largo de este irregular trabajo.

CALIFICACIÓN; 5,75/10
LO MEJOR; El loable intento de la banda de alejarse de los caminos abiertos previamente y marcar territorio con respecto a la vulgaridad que reinaba en sus últimos discos.
LO PEOR; No iba a decirlo otra vez...¿pero que le pasa a Bono en la garganta?
RECOMENDABLES; “Breathe”, "FEZ-Being born” y “White as snow”

viernes, 13 de marzo de 2009

THE ANNIE LENNOX COLLECTION

Más de quince años han pasado desde que la cantante escocesa Annie Lennox decidiese iniciar una andadura en solitario tras su bagaje con Dave Stewart en Eurythmics. No es que haya sido precisamente la más prolífica, ya que ha grabado cuatro discos, y el último de ellos, “Songs of mass destruction” (2007), es un soberano tostón, salvo dos o tres temas como mucho. Esta retrospectiva que acaba de sacar al mercado, supone algo nuevo para la artista con una de las imágenes más potentes y atrayentes de la historia de la música: el final de su contrato con la discográfica Sony BMG, lo cual significa que, como viene ocurriendo en los últimos tiempos con todos los grupos y cantantes, Lennox se queda compuesta y sin compañía que la respalde. “Por primera vez en treinta años no estoy obligada a hacer nada para nadie”, ha llegado a decir la escocesa, de 54 años.

El álbum, cuya edición especial con más canciones de momento solamente ha salido en el Reino Unido, realiza más concesiones a su primer disco, “Diva” (1992) –sin lugar a dudas, el mejor de todos- con clásicos como “Why” o “Precious”. También cuenta con la fantástica “Love song for a vampire”, de la banda sonora del filme Drácula, de Francis Ford Coppola. Como cortes inéditos, Annie ha decidido no arriesgarse componiendo algo por ella misma y versionar “Shining light”, de los norirlandeses Ash y una cara B escrita por el líder de Keane, Tom Chaplin, titulada originalmente “Closer now” pero que ha sido renombrada como “Pattern of my life”. Existe otra edición en la que se incluye un DVD con los vídeos que ha ido rodando Lennox a lo largo de su carrera en solitario.

PUNTUACIÓN: 8,75/10
LO MEJOR: es el disco casi más redondo de todos los que ha sacado Annie Lennox.
LO PEOR: lo anterior, que da a entender la irregularidad interna, más o menos acusada, de sus álbumes y que próximamente analizaremos.
IMPRESCINDIBLES: “Why”, “Love song for a vampire”, “Precious”, “Shining light

martes, 10 de marzo de 2009

CAMERA OBSCURA: MY MAUDLIN CAREER

La banda de Glasgow Camera obscura presentará durante las próximas semanas su cuarto disco de estudio. Tras abandonar Elefant, discográfica para la que grabaron sus anteriores discos, “My maudlin career” supone su debut con 4AD y el sucesor de uno de los mejores álbumes que han caído en nuestras manos en los últimos años, “Let’s get out of this country”. Las expectativas son enormes por tanto y las posibilidades de salir decepcionado muy elevadas. ¿Es “Let’s get out of this country” una obra irrepetible? ¿Estamos ante un digno sucesor? Pues no solo eso, si no que podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el nuevo disco de Camera Obscura lo iguala con toda tranquilidad, es una nueva jugada maestra, una muestra abrumadora de talento y buen gusto. Estamos ante un trabajo formado por once cortes donde no hay rellenos que valgan. Prácticamente cada uno de sus temas posee una belleza única y un poder evocador arrollador, llevando al oyente a todos esos lugares que te gustan, donde quieres estar. Camera Obscura obran un nuevo milagro, y ofrecen una muestra de talento deslumbrante en una obra donde conviven la alegría de vivir de “French navy” o “Honey in the sun” con la sutileza de “Away with murder” lo hipnótico de “James” u “Other towns and cities” con la emoción romántica de “My maudlin career” y “Careless love” y donde no faltan los guiños a temas previos de la propia banda como “Swans” que recuerda a “Come back Margaret”.

“My maudlin career” es por tanto un trabajo irresistible en su formulación musical. Mantiene sin duda las señas estilísticas del grupo mediante el desarrollo de temas resplandecientes, llenos de melancolía y atmósferas evocadoras de otras épocas, con un sonido deudor de los grupos vocales femeninos de los 50 y del pop americano de los años 60. Tampoco renuncian a la pomposidad bien entendida (“Careless love” es un ejemplo perfecto), con unos arreglos de cuerda magníficos, ni a la seducción de lo onírico que recorre de arriba abajo el disco. Con una orquestación voluptuosa y una producción exquisita Camera Obscura regresan para fascinarnos con estas piezas imprescindibles, reposadas, sencillamente maravillosas. La banda liderada por Tracyanne Campbell confirma con “My maudlin career” que hoy por hoy, existen muy pocos grupos en el mundo a su altura, y que sean capaces de grabar discos tan fantásticos como los que nos entregan ellos una y otra vez. Y aunque espero equivocarme, me parece que no habrá en 2009 ninguno capaz de superarlo.

LO MEJOR; La muestra de talento que es en sí mismo, imposible de abarcar con palabras ante la cantidad de virtudes que lo conforman.
LO PEOR; Su portada no termina de gustarme, por decir algo.
IMPRESCINDIBLES; “Honey in the sun”, “French navy”, “Swans”, “Careless love” y “Away with murder” para empezar…
CALIFICACIÓN; 9/10

domingo, 8 de marzo de 2009

RAZORLIGHT: SLIPWAY FIRES

Publicado a finales del año pasado, el tercer disco de estudio de Razorlight, “Slipway fires”, vuelve a renovar las pocas expectativas musicales que vengo teniendo últimamente a la hora de descubrir cosas “nuevas” en esta disciplina artística. No tenía ni idea de la existencia de este grupo inglés, acusado por algunos medios cuando editaron su primer disco en 2004 de parecerse demasiado a bandas como The Strokes, entre otros. Añado que veo bastante parecido con Coldplay, formación que no ha conseguido impactarme con ninguno de sus trabajos. Por otra parte, noto conatos de semejanza con Keane, pero sin llegar ni de lejos a la peculiar personalidad de su cantante (que guste o no, Tom Chaplin la tiene). El líder de Razorlight, Johnny Borrell, se ha convertido en habitual de la prensa rosa británica por temas que ni me van ni me vienen (actitud insoportable, romances varios y asuntos de interés para esa parte de la población que se aburre y precisa conocer hasta el más mínimo detalle de la vida de los demás).

Salvo algunas canciones, algo estimables pero que no enganchan, “Slipway fires” discurre entre la pereza, el copy paste constante y la falta de idiosincrasia. Hace gala de una buena producción pero a mitad de disco su escucha se sumerge en el tedio y la indiferencia. Los músicos son buenos, y la voz de Borrell no está mal, pero tiene el mismo carisma que la de cualquier concursante de un “operación triunfo” cualquiera. Con esto vuelvo a sentir la necesidad de volver a épocas alejadas, descubrir y redescubrir otras bandas que sí hicieron cosas originales, aún teniendo referencias anteriores. La fórmula brit pop con cantante insoportable no solamente es algo que a mí no me dice nada, es que está ya más pasado que la constitución española de 1812. Cuando la mente pide cambiar de tercio, al final del álbum ocurre como al principio con sus dos primeros temas, se vislumbra cierta esperanza con la canción que lo cierra, “Where the frecuencies run deep and wild”. En el fondo es brisa agradable de un pasado musical que, al menos para mí, cada vez está más presente.

PUNTUACIÓN: 4,75/10
LO MEJOR
: el aburrimiento que da escuchar este disco no se materializa en rechazo, como ocurre con otras producciones.
LO PEOR: da la sensación de que cada vez hay más grupos y artistas fabricados en serie.
DESTACABLES (a pesar de todo): “Wire to wire”, “Hostage of love”, “Where the frecuencies run deep and wild”

viernes, 6 de marzo de 2009

SINGLE DE ADELANTO DEL DISCO DE PJ HARVEY Y JOHN PARISH

Como ya os anunciamos en Gesloten, PJ Harvey y John Parish vuelven a colaborar en un disco conjunto como ya hicieron en 1996. Ya puede escucharse el single de adelanto, “Black hearted love”. Se trata de un estupendo anticipo que seguro nos aliviará de la gran pila de despropósitos musicales que circulan por el mundo en los últimos tiempos. Dedicamos este tema muy especialmente a nuestra querida Lady Foster por su cumpleaños.



jueves, 5 de marzo de 2009

KATY PERRY Y LADY GAGA, DESECHOS POP

No sabemos muy bien de dónde han salido. Sospechamos que han nacido de la nada más absoluta, es decir del cerebro calenturiento de algún decorador de interiores en paro, reconvertido en magnate de la industria musical. Pero lo cierto es que resulta imposible enchufar la tele o poner la radio y no estrellarte de bruces con sus singles. Hablamos de Katy Perry y Lady Gaga, ejemplo de músicos sin carisma, que apestan a zapatillas sudadas, sin un ápice de talento, ni una imagen atractiva, carentes de voz propia en sus desesperados intentos de resultar sexies, pero aupadas a los altares del mainstream del politono por los creadores de opinión más rancios.

Concebida como la respuesta yankee a Lily Allen, la Señorita Perry, presentada al mundo por sus asesores de imagen como una pin up recién salida de un polvoriento rancho del medio oeste americano y que en un mundo lógico estaría predestinada a actuar en cabarets de tercera fila, revoluciona al mundo con “I kissed a girl”, tema de una vulgaridad que deja estupefacto, solo apto para puritanos que se escandalizan cuando alguien a su alrededor dice la palabra “culo”. Musicalmente estéril, Perry cuenta además con una voz muy desagradable que pasea a lo ancho y largo de su CD debut, “One for the boys” provocando un molesto zumbido en los oídos del oyente, por culpa de esa manía que tiene de cantar varios tonos por encima de su capacidad vocal. Su directo espantó en los Grammy, y ha ganado un Brit. Son otros dos detalles que nos ponen en alerta acerca del personaje. Cuenta con otro single de éxito, “Hot N’ cold”, pero es probable –o eso queremos creer- que nadie se acuerde de ella en un par de años.


Cruce imposible entre la Shakira más arrabalera y una Paulina Rubio en horas bajas, y disfrazada con indudable sofisticación poligonera, Lady Gaga nos ofrece una imagen más contemporánea, es decir, deudora de los estilísticamente tremebundos años 80, modernísima que es ella. Traducción: a la chica la metieron a rastras en el H&M de su barrió y tachán, salió totalmente equipada dispuesta a ofrecer su curioso en un principio, pero insoportable a la larga (o sea a la tercera escucha) “Just dance”, el mejor tema de un disco, “The fame” que es una sucesión de estribillos llenos de lugares comunes y que hemos escuchado unos cientos de veces antes y mucho mejor empaquetados. Gaga y su disco nos hace desear con todas nuestras fuerzas que acabe de una vez por todas este revival ochentero que parece no tener fin y que nos crispa los nervios. Ya ha alcanzado el número uno de la lista de singles en EE.UU y Reino Unido con un tema tan efectivo como irritante. Yo ni que decir tiene que echo de menos temas como “Gimme more” “Umbrella”, “Give it 2 me” o “The one”, pequeños clásicos que jugando en la misma liga no provocan deseos de cometer masacres al atardecer

martes, 3 de marzo de 2009

PAUSA PUBLICITARIA: QUIERO DORMIR


De vez en cuando salen anuncios en nuestras televisiones que nos recuerdan que en España también se hace buena publicidad, de vez en cuando..., esta vez ha sido Pikolín con Nacho Villalongo de director.

El anuncio se enmarca dentro de una campaña para concienciar sobre el ruido y sus consecuencias sobre el sueño. No os perdáis la web de la campaña quenadatequitelsueño donde además del vídeo tenéis más información de las acciones de la misma

lunes, 2 de marzo de 2009

AMY MACDONALD: THIS IS THE LIFE

Recientemente, la joven cantautora escocesa Amy Macdonald ha reeditado su álbum de debut, “This is the life” –publicado en 2007- añadiendo un segundo CD con temas en directo y covers como “Mr. Brightside”, de The Killers. En estos últimos tiempos parece inevitable para cualquier artista femenina procedente del Reino Unido que le metan en alguno de los frentes inventados por la prensa: a un lado, las “chicas malas” (Amy Winehouse, Lily Allen), al otro, las “chicas buenas” principalmente capitaneadas por Duffy. En medio de ese caldo de cultivo, Macdonald –que debe estar hasta las narices de que le saquen el mismo tema en las entrevistas- parece más bien un garbanzo perdido en un plato de lentejas. De entrada, su estilo se decanta más por el rock y el folk, tiene una voz muy personal (grave y madura para su edad) y además un acento escocés marcado que la hace ser todavía más distintiva (por la forma en que apunta maneras con su música, se nota y percibe el maravilloso lugar del que procede).

Con respecto a sus canciones, escritas y compuestas por ella misma apenas había salido de las postrimerías adolescentes, Amy se pregunta por las actitudes propias de las estrellas del espectáculo (“Mr. Rock & Roll”), el vacuo protagonismo de las acompañantes de los futbolistas (“Footballer’s wife”), el estilo de vida que quiere llevar (“This is the life”) o los anhelos propios de la gente común que espera que suceda algo excitante en su rutina (“A wish for something more”). Será interesante ver cómo evoluciona. De momento, aunque les pese a los del diario “The Sun”, Macdonald no ha sido fotografiada fumando crack, ni borracha perdida, ni se ha autoproclamado “la princesa de la música” como hizo en su día Duffy sin cerrar la boca al terminar su frase. Simplemente, ha elaborado un disco de debut bastante digno y se ha desmarcado del camino mediático en el que están inmersas algunas artistas del Reino Unido.

PUNTUACIÓN: 7,5/10
LO MEJOR: la espontaneidad propia de su edad.
LO PEOR: ¿la espontaneidad propia de su edad?
DESTACABLES: “This is the life”, “Mr. Rock & Roll”, “Poison prince”, “Run”, “L.A.”, “A wish for something more”, “Let’s start a band”. Del 2º CD incluido en esta edición especial, todos los temas son muy estimables: “Fairy tale of New York”, “Mr. Brightside”, “The road to home”…