martes, 24 de marzo de 2009

"LIVING THING", EL PÉSIMO NUEVO DISCO DE PETER, BJORN AND JOHN

Con “Writer’s block”, situamos en el mapa al trío de Estocolmo Peter, Bjorn and John. Ya habían grabado antes un par de discos, pero fue con este fascinante álbum cuando caímos rendidos a sus pies: “Amsterdam”, “The chills”, “Start to melt”, “Paris 2004” y naturalmente la inevitable “Young folks” son sólo algunas de las joyas que guardaba como un precioso tesoro aquel disco. Tras publicar un extraño trabajo instrumental, “Seaside rock” el pasado verano, que pasó merecidamente sin pena ni gloria, “Living thing” marca, supuestamente, su retorno al pop. Pero solo supuestamente ya que desde el comienzo está claro que este “Living thing” poco tiene que ver con “Writer’s block” en cuanto a estilo, pero sobre todo en cuanto a calidad de uno frente al otro.

No hay aquí himnos, ni pop contagioso, ni canciones imaginativas, ni paisajes evocadores, todo lo que nos hizo enamorarnos de “Writer’s block”. En cambio estamos ante un mamotreto que excede el terreno de lo experimental para penetrar en el de lo incomprensible. La sensación que tenemos ante “Living thing” es la de farsa, por ser victimas de un grupo que pretende colarnos las pésimas canciones que tienen entre manos como temas interesantes mediante una supuesta producción no ya extravagante si no marciana, que lo único que nos provoca es frustración y un bostezo detrás de otro. Ya desde su difícil inicio, con los primeros acordes de “The feeling” uno piensa que se encuentra escuchando una de esas empanadas mentales de Animal collective en lugar de al trío sueco. Solo “Just the past” acabará resultando un boceto de buena canción. El resto es innecesariamente largo, anodino, y rebuscadamente raro.

Tampoco tenemos las atmósferas de su anterior disco. Lo único que evoca este es un estudio de grabación cutre de mala muerte. No ayuda el tono monocorde del cantante -Peter- que parece aburrirse tanto como nosotros a juzgar por la desgana con que recita sus letras. Los coros infantiles en “Nothing to worry about” son enervantes; “I’m losing my mind” no arranca jamás y tiene unas guitarras que te hace saltar del sofá para darle al skip; “Living thing” no destaca en el conjunto, es decir, es muy fea. “I want you” apunta maneras, si no de gran canción, al menos de canción durante sus primeros segundos. “Lay it down” carece de gracia. La campestre “Stay this way” es una especie de balada aunque bien pensado todo el disco es muy lento y oscuro, pero esta apunta alguna idea interesante, algo es algo...Porque los tres temas restantes son un espanto difícil de escuchar siquiera la primera vez: “Blue period Picasso”, "4 out of 5” y “Last night” son un coherente colofón a un disco soporífero, carente de encanto o de algo que le haga asemejarse a la música pop, o a la música en general. Y es que me resisto a calificar los inacabables doce cortes de “Living thing” como canciones, si no que mas bien son un retorcido homenaje a la fealdad más cruda, un ejercicio de malabarismo estéril de unos músicos repelentes tan aburridos de si mismos que pretenden torturarnos a los demás. Un grupo en el abismo que separa la nada y la estupidez.

CALIFICACIÓN; 2/10
LO MEJOR; No haberlo comprado. Así no tendré que volver a que me devuelvan el dinero.
LO PEOR; El disco apesta a esa actitud de genio incomprendido en plan “si esto no os gusta es que no sois tan interesantes como nosotros...”
IMPRESCINDIBLES: --

4 comentarios:

Feer dijo...

Jo, qué mal, ¿no? A ver si lo encuentro y me lo termino de creer.

Anónimo dijo...

MAGNÍFICO POST. TE ADORO
PAQUI

gaspashá gorkovskaya dijo...

Te admiramos Truman. Por otra parte he de decir que últimamente me da la sensación de que hay cantantes y grupos escandinavos que van un poco de "qué guay y especial soy que nací en un país de Escandinavia". En fin, ignoraremos este disco siguiendo tus siempre bienvenidas indicaciones. Saludos.

truman von harket dijo...

Coincido Gaspashá, desde que los suecos decubrieron Barcelona no hay quien los aguante. Y Peter Björn and John ya han dedicado al menos un par de temas a la Ciudad Condal. De todas formas es que debe molar tanto ser de Suecia que como para no creerselo no?